¿Te suena este efecto? Tu pareja dice algo y tú no entiendes nada. Parece que hablarais dos idiomas completamente distintos. Los problemas no tardan en aparecer. Por supuesto, este efecto no se da solo en las relaciones de pareja. Algo igual o muy parecido se observa en el trabajo, entre amigos o conocidos. Se trata, simplemente, de un problema de comunicación. Pero no hay motivo para desesperarse. Con buena voluntad y unos cuantos métodos probados, siempre se encuentra alguna forma eficaz de resolverlo. Lo más importante es, ante todo, tener ganas de entender al otro. Lo demás vendrá solo, y a menudo un poco de paciencia lo cambia todo. No te presiones: al fin y al cabo, tampoco se aprende un idioma extranjero en un solo día.

Entender a los hombres
Entender a los hombres

No siempre es fácil: los hombres y las relaciones

Entender a los hombres es un reto, igual que entender a cualquier persona. Así que:
1. Escucha
2. Deja que termine de hablar
3. Reflexiona
4. Responde a lo que ha dicho
5. Trabaja la comprensión y no te rindas

¿Entiendes a los hombres?
Seguramente a todo el mundo le pasa alguna vez que simplemente no comprende al otro. Los motivos son muchos: una forma de expresarse complicada, una negativa deliberada a escuchar o un punto de vista distinto. ¿Quién puede presumir de entenderlo todo siempre? Además, la vida sería aburrida y monótona. Eso sí, procura no generalizar. No existen «los hombres» como un bloque incomprensible. Las diferencias en la forma de comunicarse y en el mundo emocional son muy marcadas de un hombre a otro. Así que, si no entiendes a un hombre en concreto, o nunca lo has entendido, eso no vale, evidentemente, para todo el mundo masculino.

Por eso merece la pena querer entender a los hombres:

  • otra perspectiva sobre ciertos temas amplía tus horizontes
  • evita diferencias, roces y discusiones
  • se aclaran los malentendidos
  • en las relaciones de pareja genera confianza
  • la comprensión es siempre una buena consejera

Lo importante es el camino
Aunque a veces te cueste entender, muéstrate tolerante y algo indulgente. No siempre se trata de grandes problemas que haya que discutir largo y tendido. A los hombres a veces no les gusta hablar de sus sentimientos. Las respuestas son breves y quizá la forma no sea precisamente encantadora. Aun así, no querrás renunciar a esas «conversaciones compartidas». Ponte en el lugar del otro. En caso de duda, pregunta y no montes una escena. Al fin y al cabo, a los hombres también les cuesta a veces entenderse con las mujeres. La comprensión mutua sigue siendo la mejor consejera. Además, no todo el mundo es un maestro de la comunicación. También hay que prestar atención a la comunicación no verbal: la expresión de la cara y los gestos suelen ayudar mucho más que mil palabras.