Las mujeres solo quieren estatus y dinero | ¿Es cierto?

Las mujeres solo quieren estatus y dinero
Él ya oía las campanas de boda y ella tenía el símbolo del euro en los ojos. Porque en realidad solo amaba su dinero. Estafar por la vía romántica y luego desaparecer para siempre. O la variante de enriquecerse con dinero, poder y el estatus que los acompaña, haciendo de esposa ejemplar. Al final «el hombre» paga el pato y, de haber sido pobre, se habría librado. Por tanto, el vil metal tiene una atracción mágica. Ella conoce sus talentos y virtudes y los explota sin piedad. Él cae como la efímera en la telaraña. Quien, siendo un hombre acomodado, quiere comprometerse, se presenta como un pobre diablo. Así se sabe si los sentimientos son verdaderos y sinceros.
Los hombres tienen, por desgracia, la gran desventaja de que ante las mujeres guapas se debilitan enseguida. Ellas, por tanto, aprovechan sin escrúpulos jugar en casa. No todas, pero sí las que huelen ahí su oportunidad. Así que le ponen ojitos al pobre y le hacen perder la cabeza. Y por si fuera poco, algunas mujeres proceden con mucha meticulosidad. Pero no todas son interesadas ni materialistas, y por eso los hombres deberían ir descartando de antemano para evitar catástrofes. Porque que las mujeres solo quieran estatus y dinero puede resultar, a la larga, bastante caro y agotador.

Al final «el hombre» paga el pato
Plan B con garantía de satisfacción
En la búsqueda del gran amor se toman caminos poco habituales. En los portales de citas se procede, por tanto, de la siguiente manera:
- Busca a una mujer amante de la naturaleza con los mismos intereses. (Eso ya no atrae a las pijas.)
- Busca a una mujer con dotes culinarias y deseo de tener hijos. (Eso ahuyenta a las superficiales mujeres de postín.)
- Busca a una mujer para lo que sea, de las de «ir a por todas». (Eso no atrae a ninguna mujer con intenciones económicas.)
Con este plan de 3 puntos se ha reducido el círculo de elegidas. Mejor natural y encantadora que caprichosa y arrogante. Por eso el perfil en el portal de citas y en las agencias matrimoniales debe ser sencillo. Quien presume y alardea atrae a otro tipo de mujeres. Y quien se rasca el bolsillo, desde el principio queda claro. Por eso, hay que recurrir al plan y mimarse con una mujer con los pies en la tierra. Precisamente los hombres adinerados no dejan que les lean las cartas y prefieren mantener un perfil bajo. Porque quieren ser amados y deseados, y no que lo sean su riqueza y su dinero.
Ir siempre sobre seguro
Nuestra sociedad marca muchos parámetros. El hombre rico y la mujer guapa no son nada raro. Quien quiere ir sobre seguro, al principio se hace pasar por modesto. Enseguida se separa el grano de la paja y quedan mujeres con corazón y cabeza. Así, que las mujeres solo quieran estatus y dinero no tiene por qué ser siempre la medida de todas las cosas. La seguridad, la confianza, el amor, la gran felicidad y las cosas en común conforman el conjunto. Quien encuentra a una mujer así, ha encontrado a la mujer de su vida. A ella le da igual el cochazo, la villa junto al mar y las vacaciones de lujo. Lo ama en cuerpo y alma. Y eso hoy es más bien una rareza, aunque se podría sacar más partido a la vida.